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Archive for the ‘comentarios de discos’

The Cult: Born Into This Electric Ceremony in a Sonic Temple (Beyond Good And Evil).

May 22, 2009 By: Phil | 31 visitas Category: comentarios de discos, mis cosas

Vaya con el título, ¿verdad? Todavía recuerdo la tarde en que volví del instituto y mi padre me dijo que ya había llegado “el paquete”… Dios, llevaba días esperándolo y por fin lo tenía en las manos. Por fin podía comprobar si era cierto lo que leía de que The Cult se habían pasado al Hard Rock con Electric (1987). Recuerdo que me tiré la tarde entera disfrutando con esa portada que se abría y se podía contemplar decenas de fotos del grupo. En cuanto al contenido, poco que decir… era cierto todo lo que se venía diciendo.the_cultelectric_album_cover Atsbury y Duffy se habían salido con un pedazo de dinamita hardrockera que nos tuvo entretenidos durante todo ese verano.

Unos opinaban que en definitiva sonaban a AC/DC, otros que se habían vendido y preferían la etapa anterior del Dreamtime y el Love, y otros como yo que simplemente meneábamos la cabeza a ritmo de Lil´Devil, Wild Flower, Electric Oceans, Love Removal Machine y la enorme versión de Born To Be Wild. Iban por otro lado de los demás grupos ingleses de la época y las ventas y las críticas les daban la razón. A partir de este álbum empecé a tomarles en serio, no es que sus dos primeros trabajos fueran malos, de hecho me compré estos vinilos, sencillamente no conectaba con ellos.

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The White Stripes. Discografía comentada.

October 31, 2008 By: Phil | 11 visitas Category: comentarios de discos

“Todo aparte de la música es un truco”. Parece uno de aquellos slogans pertenecientes al tour de “Achtung Baby”. Pero no. No ha sido pronunciado por el entrañable Bono, sino por un artista que, si bien poco o nada tiene que ver con la gigantesca maquinaria de unos U2, ha logrado convertirse -por méritos propios- es uno de los referentes del rock de masas de los últimos años. Jack White, líder indiscutible y alquimista minimal de The White Stripes, ha conseguido lo que muchos jamás hubieran previsto: reducir a la más mínima expresión la ya de por sí escueta fórmula del blues y el rock, adaptarlo a las nuevas generaciones y lograr no sólo un producto de éxito, sino una propuesta refrescante y excitante que, a día de hoy, es considerada por muchos como casi revolucionaria. Quizás todo eso tenga que ver con los trucos. Quizás Jack White sea mejor ilusionista que músico, y sus artificios tricolores, tretas llenas de humo y espejos y engañifas varias no hagan más que cegarnos. Pero lo dudo. Ilusiones aparte, The White Stripes tienen en la música que facturan la evidencia más palpable de que lo suyo no es ninguna broma. Tampoco es nada nuevo, pero ahí radica su principal virtud. No engañan a nadie, aunque a veces jueguen a la confusión y su naturaleza esté en las antípodas del lugar en que se encuentran actualmente. Contradicción, revisionismo y un talento fuera de toda duda. Bienvenidos al universo de las barras blancas.

White Stipes   (1999)

Con el fin de siglo cercano y tras haber editado ya una series de singles, The White Stripes se dan a conocer con este primer trabajo, un disco que para muchos sigue siendo su mejor obra, entre ellos el mismo Jack White, quien asegura que jamás han conseguido superarlo. Pero claro, eso es cuestión de gustos, aunque lo que no se puede negar es que esta primera obra de rock minimalista a tres tintas (rojas, blancas y negras,  claro) es una más que interesante carta de presentación, y se trata sin duda de su trabajo más crudo y directo. Y es que los primeros White Stripes desprenden rabia a raudales. Grabado según cuenta la leyenda en el ático del hogar de Jack y con sólo la ayuda a la producción de Jim Diamond de los Dirtbombs es un trabajo denso y oscuro, que incluso llega a ser hiriente por momentos. Los 16 cortes que lo conforman se presentan con una desnudez de medios en que sólo destacan la guitarra y las voces de Jack y la batería de Meg, con las únicas concesiones del slide de Johnny Walker y un piano. Así es como los de Detroit esbozan una serie de poemas que desde la rudeza tanto de la inicial “Jimmy The Explorer” como de la final “I Fought Piranhas” suman un debut más que notable. Es también junto a “De Stilj” su disco más influenciado por el blues y la música de raíces, no en vano el disco está dedicado al célebre bluesman Son House, además de incliur un par de versiones de clásicos como  “Stop Breakin´Down” de Robert Johnson y la tradicional “St James Infirmary Blues”. Y es que el blues que tanto apasiona a Jack le sirve de punto de partida para crear historias como “When I Hear My Name” o extraños tiempos lentos como “Suzy Lee”. El álbum presenta tambien extrañas composiciones como ese “Cannon”, que casi como una improvisación contiene un fragmento de “John The Revelator” de Blind Willie Johnson, desgarradores cuentos como el fantástico “The Big Three Killed My Baby” (no hay que olvidar que el número 3 es básico para los Stripes) o muestras de folkblues en “Sugar Never Tasted So Good” además de otra estupenda versión, en este caso el “One More Cup Of Tea” de Bob Dylan. Un gran debut.

De Stilj    (2000)

Para su segundo trabajo los de Detroit toman el nombre de la corriente neoplasticista de principios del S.xx e incluso le dedican el disco tanto a uno de sus máximos exponentes, el arquitecto Gerrit Rietveld, como al legendario bluesman Blind Willie McTell, del que toman prestad esa “Your Southern Can Is Mine” que cierra el trabajo. Grabado de nuevo en la casa de Jack, “De Stilj” quizá no sea, en conjunto, ni tan espectacular ni tan redondo como su primer trabajo, pero si que es un trabajo mucho más reflexivo y en el que la producción esta mucho más cuidada. Mientras que el primero es quizás un reflejo de lo que el grupo ofrecía en directo, y por tanto, más inmediato, en este segundo trabajo Jack y Meg parecen haberse tomado el tiempo necesario para arreglar las canciones e incluso ofrecernos cosas nuevas, aunque eso si, siempre fieles a su sencillez y simplicidad como mejor arma,  el rock reducido al mínimo elemento, en un ejercicio muy de acuerdo con el espíritu neoplasticista. Así por ejemplo, podemos disfrutar de la melodía pop de la inicial “You´re Pretty Good Looking”, un tema que rompe por completo con la aspereza de su debut. Y es que por un lado tenemos a la potente “Let´s Build A Home” o la bluesy “Little Bird” que bien podrían haber encajado en el primer trabajo, mientras que por otro uno se sorprende con las melodías de influencias Beatles de la preciosista “Apple Blossom”, el toque folk de “I´m Bound To Pack It Up” o el trallazo rockero de “Hello Operator”. “De Stilj” contiene tambien mucho más tiempos lentos, aunque quizás en este caso no tan inspirados como el caso de “Sister Do You Know My Name?” o “A Boy´s Best Friend”, a pesar de la destacable “Truth Doesn´t Make A Noise”. Además de la anteriormente citada, volvemos a encontrarnos con otra versión de un blues, en este caso del “Death Letter” de Son House, uno de los momentos más álgidos del disco.

White Blood Cells   (2001)

Llega el momento de la verdad. “White Blood Cells” es su primera obra maestra. No sólo consiguen hacer un álbum redondo sino que este se convierte en el disco que les abrirá las puertas del éxito, cuando crítica y público caen rendidos a sus pies, y todo eso sin traicionar su integridad. Tras la curiosa portada, el envoltorio recoge 16 temas que representan la cima creativa de la banda, la combinación perfecta entre producción, composición y ejecución. Sigue sonando fresco e inmediato, pero por otro lado las composiciones alcanzan un nivel altísimo. Grabado en Memphis rápidamente (sólo 3 días!), pero con la seguridad que les otorgan sus anteriores trabajos, es el primer álbum que no contiene ningún blues y apenas sólos de guitarra, pero a pesar de todo sigue siendo puro White Stripes sin ataduras, tan sencillo como calculado. En palabras del propio Jack: “Es tan sólo yo y Meg, guitarra, bateria y piano”. Y ahí reside su belleza. Es increíble que con tan poca cosa consigan semejante grandeza. Se abre majestuosamente con un tema apasionante y potente, el clásico “Dead Leaves And Dirty Ground”, y ya desde ahí atrapa al oyente hasta el final. Aquí se incluyen dos de sus piezas más aclamadas, “Fell In Love With A Girl” (con un impresionante video) y la imprescindible “Hotel Yorba”, que fueron piezas básicas para el éxito del disco. Pero además el disco contiene cortes tan atractivos como la extravagante “I Think I Smell A Rat”, la oscura “The Union Forever” o la irresistible “I Can´t Wait”. Lleno de diferentes atmósferas “Whit Blood Cells” nos presenta a un grupo que se siente tan a gusto con pesadillas sonoras del calibre de “Aluminum” o los aires a cuento infantil de “We´re Going To Be Friends”. En resumen, un brillante resultado que abre una etapa dorada en su discografía.

Elephant     (2003)

Si “White Blood Cells” supone la cima explosiva del “háztelo tu mismo”, “Elephant” supone el primer paso de una banda hacia una nueva experimentación en el estudio y la inquieta búsqueda de novedades. Jack y Meg deciden arroparse en nuevas sonoridades, creando un álbum que, al mismo tiempo conserva la fuerza primitiva de sus primeros días con una produccion mucho más arriesgada que antaño. Y es que el éxito de su anterior trabajo no les ciega y vuelven a sorprender a todo el mundo con otra maravilla sin que la presión del público o la prensa pueda con ellos. Para la ocasión los Stripes viajan a los estudios londinenses de Toe Rag, donde Jack se toma un poco más tiempo de lo habitual para poder dar rienda suelta a todo su genio, en búsqueda de nuevos caminos sin traicionar el espíritu del grupo, creando así otra obra tan compacta y sólida como “White Blood Cells”. Prueba de ello está en un álbum en que piezas más alejadas del blues o el garage tan inclasificables como “Seven Nation Army” o “The Hardest Button To Button” (nuevos clásicos atemporales) conviven con piezas a las que sus fans estan más acostumbrados, como “Hypnotize”, La potente “Black Math” o la hiriente “Ball & Biscuit”. El resultado es uno de sus discos más exitosos, un trabajo que supera en ventas a cualquirea de sus predecesores y que encumbra a los White hasta niveles jamás soñados. Y es que a  “Elephant” razones no le faltan. Ahí tenemos a un inquieto Jack que nos ofrece algunas de sus mejores composiciones como la fascinante “The Air Near My Fingers” o preciosos cortes como “You Got Her In Your Pocket” o “I Just Don´t Know What To Do With Myself”. El resultado es mucho más variado, tanto que incluso la banda se permite cerrar el trabajo incluyendo esta divertida broma “It´s True That We Love One Another” cantada por ambos junto a Holly Golightly. Y es que mientrás con anterioridad sus trabajos parecían más inmediatos, “Elephant” parece en cambio un trabajo mucho más calculado, planificado como quien proyevta un asesinato. Todo en el está cuidado, tanto que incluso se insistió en enviar copias promocionales de prensa sólo en vinilo, ya que, como se ha comentado ya, el propio Jack no se fía de los periodistas que no tengan tocadiscos. Para rizarlo más todo, existen tres copias diferentes con portadas distintas para USA, Inglaterra y el resto de Europa. Otra joya a incluir en la lista.

Get Behind Me Satan    (2005)

Es cuirioso cómo funcionan las cosas. Cuando se supone que una banda no debería ofrecer ya nada nuevo, llega la que seguramente sea su obra más brillante y especial. Y es que debajo del enigmático título se esconde una obra tan sencilla como rica en matices, una verdadera obra maestra que no sólo propone nuevos experimentos sino que presenta el máximo de Jack White, y el que se mueve entre la belleza de lo oscuro y lo oscuro de la belleza. Aqui las guitarras afiladas comparten su reinado junto a gloriosos pianos y marimbas del infierno. La potente “Blue Orchid” que abre el álbum engaña al oyente, que piensa por un momento ya conocer lo que va a escuchar. Y es que seguidamente tenemos uno de los cortes más extraños del disco, “The Nurse”, con unas marimbas  que en cierta manera pueden recordar a Tom Waits y que pilla a cualquiera desprevenido. Y justo cuando no sabe lo que esta digiriendo lo atrapan “My Doorbell” (otro nuevo clásico) y la que es una de las más brillantes composiciones de Mr White “Forever For Her (Is Over For Me)”. Y es que nuevo mientras temas como “Instinct Blues”, “Litlle Ghost” o “As Ugly As I Seem” pueden recordar a tiempos pasados, o incluso “Red Rain” nos trae a la mente Led Zeppelin (hasta la manera de cantar de Jack recuerda por momentos a Robert Plant) uno no está seguro de como clasificar otros temas como “White Moon” o “Take Take Take”, o como digerir el enigmático fraseo de Meg en “Passive Manipulation”. Para rematar, tenemos ese emotivo gospel que bajo el título de “I´m Lonely (But Ain´t That Lonely Yet)” cierra la obra cumbre de los de Detroit. White Stripes consiguen coronar su discografía con un álbum lleno de grandeza, tan salvaje por momentos como minimalista por otros, una obra imprescindible con la que reescriben su propia historia en cada tema y con la que abren camino hacia dónde sólo la mente de Jack White sabe.

Icky Thump    (2007)

Con el traslado de Jack White a Nashville, todo parecía indicar que The White Stripes iban a entregar su disco country pero, finalmente, se han descolgado con lo que podríamos llamar su disco hard rock. La pareja tricolor sigue ahondando en su personal relectura del blues aunque, en esta ocasión, han optado por endurecer el sonido hasta casi caer, sin pretenderlo, en la parodia metalera.

Los mejores minutos del lote se concentran en la primera mitad del disco. Abriendo con una muy acertada “Icky Thump” que busca ser un hit. Le siguen “You Don’t Know What Love Is” y “300 M.P.H. Torrential Outpour Blues” dos sólidos temas en los que White canta con la seguridad de un Mick Jagger. El toque exótico lo ponen las trompetas mariachis de la divertida “Conquest” y las gaitas de la celta “Prickly Thorn, But Sweetly Worn”. Entre ellas, el convincente blues garagero de “Bone Broke”. Lástima que los ritmos sigan siendo más rígidos que un maniquí escayolado. Y es que a la encantadora Meg White no le vendría mal sustituir una sesión fotográfica por unas lecciones de batería. Aunque, supongo, ese desaliño rítmico contribuye a hacer más cool, si cabe, a la banda de Detroit.

A partir del experimento fallido de “St. Andrew (This Battle Is In The Air)” las cosas empiezan a torcerse. Nada bueno puede estar pasando cuando en “Little Cream Soda” la guitarra de Jack White suena como la de James Hetfield (Metallica). “A Martyr For My Love For You” la hubieran podido firmar unos Led Zeppelin poco inspirados, mientras que cosas como “Rag And Bone” no aportan nada al repertorio de una banda cuya repercusión mediática está bastante por encima de sus logros artísticos. Bueno, ahora sólo falta esperar a que Michel Gondry se aplique un poco con los videoclips para que se siga hablando de ellos.

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Y de regalo todo un concierto enterito, ala a disfrutar !!!!

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The Ramones. Discografía comentada.

October 17, 2008 By: Phil | 16 visitas Category: comentarios de discos

Tres acordes, grandes melodías, letras estupidas y diversión a raudales. No, los Ramones no inventaron nada nuevo. Simplemente se apoderaron de las estructuras del Rock´n´Roll clásico y lo redujeron a su -todavía- más simple expresión, aumentando los níveles de velocidad, potencia y furia, y facturando algo más que una revisión de un género en la que todo está permitido.

Ramones   (1976)

Desde los flirteos naive con el fascismo en “Today Your Love, Tomorrow The World” hasta los guiños a la mala vida (“53rd &3rd”, “Now I Wanna Sniff Some Glue”), el cine de horror (“Chain Saw”, “I Don´t Wanna Go Down To The Basement”), la violencia cotidiana (“Beat On The Brat”), la fantasía proto-política (“Havana Affair”) o las difíciles relaciones con el sexo opuesto, narradas en “Listen To mY Herat” y “I Wanna Be Your Boyfriend”, amén de una simpática cover de “Let´s Dance” de Jim Lee o ese inmortal himno de adolescencia efervescente titulado “Blitzkrieg Bop”. Minimalista, irónico y excitante, el debut discográfico de The Ramones supuso un verdadero punto de inflexión en la emergente escena punk estadounidense, descubriéndonos una pandilla de gamberros que, a gritos de “Hey Ho, Let´s Go!”, redefinían pautas y nos dejaba claro que lo bueno, si breve, dos veces bueno. Un clásico contemporáneo.

Leave Home     (1977)

Continuación natural de su álbum de presentación, “Leave Home” no guarda especiales diferencias respecto a “Ramones”. De nuevo, ahí tenemos otros catorce temas para el recuerdo, con una orientación ligeramente más pop, pero con la misma energía y sabor paródico de siempre. Nada que objetar ante himnos del calibre de “Gimme Gimme Shock Treatment”, “Sheena Is A Punk Rocker”, “Commando”, “Suzy Is A Headbanger”, “Glad To See You Go”… Sencillamente, podríamos nombrarlos todos !! Con “Pinhead” como nuevo himno oficial del combo y con la recién estrenada producción en pleno de Tommy (para su debut contaron con Craig Leon) y Tony Bongiovi, nuestros amigos consolidaban un poco más su recién estrenado estatus de leyendas, facturando un segundo episodio de una discografía que hizo historia, afectando a las tiernas mentes de miles de adolescentes que, contagiados por el irresistible virus de los Ramones, vieron en los de Queens el ejemplo pefecto para dar un mínimo de valor a sus vidas y formar una banda de rock.

Rocket To Russia     (1977)

Último peldaño de la trilogía original ramoniana, “Rocket To Russia” supone también el último trabajo firmado por la primera formación de la banda, cerrando una fase productiva como pocas en la historia de los de Queens. Si “Leave Home” fotocopiaba con fantásticos resultados su álbum de presentación, este tercer trabajo iba mucho más allá, puliendo aristas y dando más colorido y poder a su personalísima propuesta. Con un equilibrado balance entre temas de punk rock alocado y preciosos interludios más tendentes a las melodías popy surf, “Rocket To Russia” reúne una nueva colección de temas dignos de antología: desde el irresistible himno “Cretin Hop” a las fantásticas “Do You Wanna Dance?” y “Surfin Bird”, pasando por la idiótica (y encantadora) “Teenage Lobotomy”, la profunda “Here Today, Gone Tomorrow” o las perlas surf-rock de “Rockaway Beach”. De  nuevo, podríamos citar todos sus temas y parecería que estuviéramos hablando de un greatest hits en toda regla.

Road To Ruin       (1978)

Para su cuarto disco de estudio, las cosas cambiaron bastante en el seno de los Ramones. Por un lado, Tommy decidía abandonar las filas del grupo (dedicándose a las labores de producción) y era sustituido por Marky; y por el otro -el más importante- la banda evolucionaba ligeramente respecto a sus anteriores trabajos. “Road To Ruin” parecía el disco destinado a otorgar a la banda la popularidad que merecía. Con un sonido más limpio y accesible, los nuevos temas de Ramones se desmarcaban por momentos de locura salvajes de sus himnos pretéritos, dando a su música un toque más ¿maduro? que resultaba una bonita sorpresa. Ahí están piezas como “Questioningly”, la maravillosa version de “Needles And Pins” o “Don´t Come Close” ( con el primer sólo de guitarra en la carrera de Ramones!!!), ofreciéndonos la cara más sensible y pop de nuestros protagonistas, al lado de irresistibles piezas de punk desquiciado que no desentonarían para nada en cualquirea de sus antiguos trabajos (“I Wanna Be Sedated”, “I Wanted Everything”, la nihilista “I´m Against It”, “She´s The One” o “Go Mental”) … e incluso una perla del calibre de “I Just Want To Have Something To Do”, que ya auguraba nuevos -y ralentizados- caminos para el combo. En definitiva, un soplo de aire fresco tan reinvidicable como fallido (a niveles comerciales) que merece figurar como uno de los trabajos más notables de su discografía.

It´s Alive        (1979)

Sencillamente, uno de los mejores álbumes en directo jamás editados. Bautizado en honor de una de sus pelis de terror de serie-B favoritas, este doble vinilo recoge su actuación de fin de año en el londinense Rainbow Theatre en 1977, mostrándonos a una banda en su mejor momento (era la gira de “Rocket To Russia”) ante una audiencia enloquecida. Y es que no es para menos: en el Reino Unido, Ramones eran objeto de adoración mientras que en los States todavía continuaban siendo unos cavernícolas vetados en la mayoría de emisoras de radio. “It´s Alive” recoge 28 temas clásicos en alrededor de una hora, sin concesiones ni pausas (ese inmortal “One-Two-Three-Four” berreado constantemente por Dee Dee es lo más parecido a un descanso en medio de esa vorágine de clásicos inmediatos). Desde la inicial “Rockaway Beach” a la delirante “We´re An Happy Family”, la sucesión de gemas es apabullante… y su ejecución impecable. Durante unos momentos, a finales de los 70´s y con unálbum como éste, Ramones parecían estar destinados a alcanzar el más absoluto estrellato en cuestión de días… es una lástima que ese mañana no llegara. Pero para el recuerdo queda este documento imprescindible, testigo de un dulce momento en la vida de una banda que todavía conservaba intacta su ilusión y su energía. Pura adrenalina.

End Of The Century   (1980)

Fine de siglo, principio de década y una misión kamikaze que casi acaba con la salud mental de nuestros héroes. ¿Ramones producidos por Phil Spector? Diablos, estamos hablando de una auténtica prueba de fuego!! Mucho se ha hablado de este disco, de las tensas relaciones de la banda y el afamado productor (sólo Joey disfrutó grabando junto a él, mientrás el resto de los chicos estuvieron a punto de tirar la toalla varias veces), de las insoportables manías de Mr Spector y demás… pero ¿qué nos queda finalmente? Un trabajo que es una auténtica maravilla. De acuerdo, quizás sea el disco menos Ramones hasta la fecha, pero resulta toda una delicia escuchar este híbrido imposible de talentos enfrentados. Las artes de Spector eran totalmente contrapuestas a las de los renegados de Queens (el desquiciado perfeccionismo de uno chocaba frente a la inmediatez energética e instinctiva de los otros), pero su mutua pasión por el pop sesentero y su deseo por conseguir un éxito comercial hicieron el resto. Imposible resistirse a piezas como la bellisima “Danny Says”, “All The Way”, la cover de “Baby, I Love You”, una recuperada “Chinese Rock”, “Let´s Go” o las joyas “Rock´n´Roll High School” (con cálida relectura a la altura de su original grabada dos años atrás) y “Do You Remenber Rock´n´Roll Radio?”, uno de los himnos definitivos del pop-rock de todos los tiempos. Sobre el muro de sonido de Spector, Ramones rubricaban con graffiti y talento una de sus aventuras más arriesgadas, consiguiendo su trabajo más exitoso hasta la fecha, aún a base de saturación y quebraderos de cabeza.

Pleasant Dreams             (1981)                                    Subterranean Jungle      (1983)

Aunque “End Of The Century” cosechó cierto éxito, parecía que el destino volvia a negar a ramones el status de superestrellas que realmente perseguían. Demasiado peligrosos para la radioformula, los de Queens acabaron por resignarse y aceptar su condición de banda maldita que jamás alcanzaría la gloria masiva… y fruto de ese desánimo comenzaron a aflorar los primeros signos de fatiga. Para “Pleasant Dreams” decidieron confiar en Graham Gouldam como productor, grabando un disco que, si bien no era un mal trabajo, no conservaba el espíritu divertido y excitante de sus predecesores. Canciones como la sixty “Don´t Go”, “She´s A Sentation”, “All´s Quiet On The Eastern Front”, la reinvidicativa “We Want The Airwaves” o “The KKK Took My Baby Away” permanecen de lo mas destacado de una obra en ocasiones demasiado oscura y, en otras, hasta pesimista. “Subterranean Jungle”, por  otro lado, no hace más que emperorar las cosas. Por mucho que temas como “Psyco Therapy”, “In The Park”, la potente version del “Time Has Come Today” de los Chamber Brothers o la deliciosa “Outsider” intenten salvar la situación, hablamos de uno de los trabajos mas aburridos y repetitivos en la discografía de Ramones. Inspiración residual donde el déja vu y las malas vibraciones llevaban la voz cantante y que , para rematarlo todo, acabó por rubricarse con el inesperado abandono de Marky. El primer gran bache del mostruo Ramones.

Too Tough To Die      (1984)

Marky sale, pero Tommy vuelve … eso sí, como productor, junto al inseparable Ed Stasium. ¿Una vuelta a la magia de sus comienzos? Por supuesto! “Too Tough To Die” no puede compararse a la trilogia original de Ramones, pero supone un retorno a su faceta más aguerrida y punk, aparte de ser su mejor trabajo desde 1978. Más macarra y fiera que sus últimas aventuras, “Too Tough To Die” es una obra plagada de afilados riffs, furia hardcore e himnos memorables: desde el tema que da título al disco (bautizado así en honor al durísimo Johnny Ramone) hasta las delirantes “Endless Vacation” y “Howling At The Moon”, la infecciosa vitalidad de “Daytime Dilemma (Dangers Of Love)” o la instrumental “Durango 95″ (simpática referencia al vehiculo con el que Alex De Large sembra el pánico en “Clockwork Orange”). Sin lugar a dudas, el encuentro de los cuatro Ramones originales (sumando también al recién incorporado Richie) dio los resultados esperados. Su mejor obra en los 80´s y otro de los puntos álgidos de su carrera.

Animal Boy       (1986)

Halfway To Insanity       (1987)

Trás la inyección de adrenalina de “Too Tough To Die”, Ramones logran con “Animal Boy” y “Halfway To Insanity” un continuismo que, si bien resulta más satisfactorio que sus obras de 1981 y 1983 tampoco es como para tirar cohetes. Aún así, ambos discos continúan siendo muy disfrutables hoy en día, gracias a su espíritu de serie B palomitera, su enfoque oscuro y -en ocasiones- metálico y sus mini-himnos callejeros y enloquecidos. Mientrás que el primero, producido por Jean Beauvoir (The Plasmatics), conserva perlas del calibre de “Somebody Put Something In My Drink”, “Animal Boy”, “Love Kills” (oda a Sid y Nancy berreada por Dee Dee), “Crummy Stuff” o la grandiosa “Bonzo Goes To Bitburg”, el borroso “Halfway To Insanity” hace lo propio a través de temas como la testimonila “I Wanna Live”, “Bop Til You Drop”, “Garden Of Serenity” o ña encantadora “Go Lil´Camaro Go” (con el entrañable Joey arropado por la dulce voz de Debbie Harry). Puro entretenimiento con algún que otro momento memorable en un par de discos menores, aunque nada desdeñables.

Ramonesmania  (1988)

Obligado recopilatrio doble, repasando lo más granado de sus diez trabajos de estudio a través de treinta temas sin desperdicio. Desde “Blitzkrieg Bop” a “I Wanna Live”, pasando por los clásicos de toda la vida y perlas más recientes. Pocas sorpresas para el Ramones-head, salvo las versiones editadas de singles como “Sheena Is A Punk Rocker” y “Howling At The Moon” o la inclusión de la preciosa cover de Richie Beau “Indian Giver”. Por lo demás, nos encontramos ante el típico Greatest Hits de turno. Poderoso y efectivo, pero sin gancho para aquel que busque algo más de los himnos de siempre.

Brain Drain     (1989)

Sigamos con la irregularidad. El sombrío “Brain Drain” no supone ninguna mejoría respecto a sus inmediatos predecesores de estudio, pero tampoco va para atrás. Esta vez es Bill Laswell el encargado de aumentar la interminable lista de productores y bueno… la verdad es que no logra nada particularmente especial con este nuevo puñado de temas. Ahí tenemos nuestros queridos protagonistas (Marky volvió a las filas del combo, sustituyendo al adrenalínico Richie), a medio camino entre la leyenda y la frustación, desgranando una serie de canciones olvidables y otras dignas de mención. Para el recuerdo nos quedan piezas como la terrorífica “Pet Semetary”, el alegato vitalista de “I Believe In Miracles”, La simpática “Merry Christmas (I Don´t Wanna Fight Tonight)” o la potente versión del “Palisades Park” de Charles Barris. Un álbum sin sorpresas que, por otro lado, supuso el último que grabara el genial Dee Dee junto a sus compañeros de toda la vida, listo para centrarse en su carrera en solitario.

All The Stuff And More Vol. 1&2  (1990)

Una joya para completistas. Nada más y nada menos que sus cuatro primeros trabajos de estudio editados por vez primera en CD, con suculentos añadidos extra. Junto a los grandes clásicos de siempre, una bonita colección de demos, caras B, tomas en directo y piezas inéditas (destacando momentos como “I Can´t Be”, “Slug” o la rotunda “I Don´t Wanna Be Learned/I Don´t Wanna Be Tamed”) no hacen más que redondear un lanzamiento inexcusable. Un documento histórico por duplicado.

Loco Live   (1991)

Segundo álbum en directo desde el ya lejano -y antológico- “It´s Alive”, “Loco Live” no se encuentra, por razones evidentes, a la altura de aquél, pero se salda con aprobado alto. A las pruebas nos remetimos. Los Ramones de 1990 ya no son los teenagers apasionados que presentaran “Rocket To Russia”, sino una panda de compañeros de batalla desencantados y rudos, sobreviviendo a mil y un pbstáculos (la baja de Dee Dee es suplida por la energica entrada de C.J Ramone a las cuatro cuerdas)… y, aún así, siendo “Loco Live” un documento sucio, ultra-acelerado y algo decadente, es una prueba innegable que estos tipos son verdaderos luchadores, inasequibles al desaliento. Grabado en Barcelona durante su tour europeo de 1990, “Loco Live” reúne clásicos atemporales con himnos más próximos en el tiempo, sonando más duros y caóticos que nunca. Simplemente, el refeljo de su estado de forma trás quince años de carrera en constante cuesta arriba. Sin trampa ni cartón.

Mondo Bizarro   (1992)

Un retorno a la grandeza de los viejos tiempos. ¿Quién nos iba a decir que, trás casi un decada facturando obras menores, Ramones iba a grabar uno de sus discos definitivos? No, no exagero. “Mondo Bizarro” lo tiene todo para compartir podium junto a otros álbumes como “Too Tough To Die” o “Road To Ruin”: una producción fresquísima, una serie de temas sólidos como rocas y una banda que no se mostraba tan joven y enérgica desde hacia años. Dee Dee sigue contribuyendo desde la distancia con canciones escritas para sus viejos colegas (fantásticas “Poison Heart”, “Strenght To Endure” y “Main Man”), pero eso se queda en la mera anécdota, ya que las composiciones propias mantienen un nivel altísimo. Para muestra temazos de la talla de “Censorship”, “Cabbies On Crack”, las dulces “It´s Gonna Be All Right” y “I Won´t Let It Happen”, “The Job That Hate My Brain”, la surf “Touring” o la tremebunda cover del “Take It As It comes” de The Doors, devolviéndonos a los Ramones más fieros y divertidos desde “Too Tough To Die”. Si en la anterior década la banda parecía haber protagonizado su “etapa oscura”, los 90´s apuntaban a un regreso al esplendor de los días pasados. Los reyes recuperaban su corona.

Acid Eaters  (1993)

Trás años y años incluyendo versiones en sus discos, Ramones se deciden a grabar el primer y único cover álbum de su carrera. “Acid Eaters” hace honor a su nombre y presenta una serie de revisitaciones de clásicos de la psicodelia, el pop y el rock de los 60´s, en un interesante viaje a traves del tiempo de mano de las canciones que inspiraron a esta inigualable formación en sus primeros pasos como banda. No faltan los inmortales himnos del calibre de “7 Is 7″ (Love), “Have You Ever Seen The Rain” (Creedence Clearwater Revival), “I Can´t Control Myself” (The Troggs), “Out Of Time” (Rolling Stones) o “My Back Pages” (Bob Dylan), junto a bonitas sorpresas protagonizadas junto a Pete Townshend (en una poderosa relectura de “Substitute”) y Traci Lords (coros en “Somebody To Love”). De nuevo, Ramones hacen alardes de fuerzas renovadas y confirman su estupendo estado de forma de cara a la galeria… Lástima que en el seno de la banda las cosas no fueran del mismo camino.

Adios Amigos   (1993)

El temido disco de la despedida. Ese que nadie queria creer como cierto y que, desafortunadamente, supuso el verdadero canto de cisne de una de las bandas de rock más importantes de la historia. Afortunadamente, “Adios Amigos” no es una obra ni triste ni decadente, sino que se despide con la cabeza bien alta. Un nuevo recital de buen punk-rock, festivo y chispeante que, sin estar a la altura de sus grandes obras, resulta un entretenimiento tan entrañable como poderoso. Si la version del “I Don´t Want To Grow Up” de Tom Waits resulta una declaración de principios desde el primer momento, no menos tajantes rsultan composiciones como  “It´s Not For Me To Know”, “Got Alot To Say”, “Have A Nice Day” o el hilarante refrito de “Cretin Family”. Junto a ellas, perlas pertenecientes al mundo de Dee Dee, “The Crusher” y “Making A Monster For My Friends” o la cover de “I Love You” de Johnny Thunders no hacen más que redondear un trabajo con sabor a falsa despedida, destinado a poner punto y final a un sueño que hacía años que se había convertido en una extraña pesadilla para sus propios protagonistas. De todos modos un buen trabajo. Aloha Ramones !!!

We´re Outta Here !   (1997)

Ahora sí. Ramones dejan caer el telon, trás una vida en la carretera a sus espaldas. Sí “Adios Amigos!” era su último trabajo de estudio, “We´re Outta Here!”, documenta el último de sus shows en vivo (el que precisamente hacía el número 2263), rodeados de amigos en el Palace hollywoodiense. Treinta y dos temazaos históricos, tan trepidentes e irresistibles como siempre, pero con una sorpresa añadida de un buen puñado de artistas invitados que hacen la fiesta algo más especial. Tim Armstrong (Rancid), Eddie Vedder (Pearl jam), Chris Cornnell y Ben Shepperd (Soundgarden) y el incombustible Lemmy Kilminster se pasan por ahí para sumarse a la celebración y, junto a ellos, el gran Dee Dee ejerciendo de hijo pródigo, de vuelta a las filas de la banda de su vida durante unos minutos. Joey, Marky, Johnny y C.J en plena forma, diciendo adiós con la satisfacción del trabajo bien hecho… y aunque a veces suenen apresurados (¿ganas de recoger los trastos e irse a descansar de una maldita vez?), lo cierto es que Ramones no sonaban tan bien engrasados desde hacía bastante tiempo. 2263 conciertos son muchos conciertos, pero este sprint final resulta un esfuerzo tan encomiable como memorable.

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Y para acabar la última canción que tocaron The Ramones en vida en este famoso concierto numero 2263 junto a Eddie Vedder.

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Alice In Chains. Discografia comentada.

August 21, 2008 By: Phil | 22 visitas Category: comentarios de discos

El dia cinco del pasado mes de abril se celebro el sexto aniversario de la tragica desaparicion de uno de los nombres mas especiales de la pasada decada. Layne Stanley. Genio y figura. Mucho mas que el rostro de la desesperacion y la amargura en el panorama del rock de los 90´s. Mucho mas que un simple vocalista. Un artista en la cuerda floja que puso voz y alma a nuestros momentos mas oscuros, explorando los mas reconditos pasajes de una humanidad al limite y brillando con luz propia con un talento y un carisma que jamas nadie ha podido igualar. El cielo continua a su lado. Recordemos pues a Layne Stanley … Si es que alguien ha podido olvidarlo.

“Facelift”  (1990)

Con unas señas de identidad que suponian un punto y aparte en la escena de un Seattle listo para explotar (en menos de un año Nirvana facturarian el referencial “Nevermind”), Alice In Chains se presentaban en sociedad con un trabajo destinado (¿involuntariamente?) a romper barreras. Del anonimato a lo mas alto, empleando un manual de instrucciones tan fresco como sofocante, donde ritmos pesados se fundian con brillantes melodias y rabia metalica, componiendo un ejemplar tratado de miserias y miedos de irresistible poder hipnotico y no menos vocacion de clasico. Tristeza desgarradora y magia en estado puro, recien pulida pero con puntos de encantadora ingenuidad. Stanley, Cantrell, Starr y Kinney haciendo historia con himnos dignos de anti-heroe (“We Die Young”, “It Ain´t Like That”), memorables consignas acusatorias (“Man In The Box”, “Bleed The Freak”) y retratos de una generacion desconcertada (“Confusion”, “Sea Of Sorrow”, “Love, Hate, Love”). “Facelift” recoge el germen mas impetuoso y libre de contaminacion de sus protagonistas, mediante una exhibicion de poder sin precedentes que les catapulto al exito mas alla del underground de la capital del estado de Washington. Y, a su vez, a un punto sin retorno que acabaria por forjar su leyenda.

“Sap”       (1992)

Savia nueva, fluyendo por los vasos conductores de una escena que jamas volvera a repetirse y que nos brindo algunos de los momentos mas memorables del rock de la pasada decada. Alice In Chains, tan espesos como nutritivos demostraban con “Sap” que los estallidos melodicos de juventud airada recogidos en su debut podian ir mas alla … y de que manera !!! Con “Sap”, los de Cantrell dan una ejemplar leccion de madurez y trasladan la arrolladora melancolia de “Facelift” a un terreno desnudo de electricidad y atmosferas asfixiantes, sin que por ello su propuesta pierda un minimo de fuerza y poder de atraccion. Al contrario. En los cuatro temas que componen este precioso EP acustico, Alice In Chains redefinen su sonido aportando nuevos matices que no harian mas que enriquecer su propuesta. Desde la arrebatadora “Brother” hasta la calida “Am I Inside”, pasando por las necesarias “Got Me Wrong” y “Right Turn”, esta ultima ejecutada como Alice Mudgarden, junto a dos clasicos del universo Seattle: Chris Cornell y Mark Arm, las cuatro piezas que componen “Sap” conforman un emocionante parentesis, tan constructivo como ineludible a la hora de entender la obra de una de las bandas mas sobresalientes de los 90´s.

“Dirt”       (1992)

La obra maestra de Alice In Chains. Mas alla del exorcismo de sus propios demonios, los de Seattle construyen una monstruosa pieza de arte con retazos arrancados de la cara mas oscura del ser humano. Amargura, debilidad, aislamiento, miedo, desesperacion … y la sombra de la adiccion a la heroina como inevitable referencia en un album que, lejos de constituir una apologia de las drogas, se desmarca como un angustioso canto redentorio, tan extremo como apasionante. Con un sonido que parece encontrar el balance perfecto entre agresividad y meoldia, muchisimo mas elaborado y personal (todavia mas) que el imaugural “Facelift”, Alice In Chains capturan lo mejor de si mismos -como musicos- a traves de sus peores miserias, vomitando un magistral catalogo de humanidad al limite. Junto al clasico himno “Would?”, composiciones como la atronadora “Them Bones”, “Rooster”, “Dam That River”, la colosal “Rain When I Die”, “Angry Chair”, “Sickman” o la siempre preciosa “Down In A Hole” (… podria nombrar todos los temas de album) son un punto y aparte en aquello que nos vendian como “rock alternativo” o aun peor “post-grunge”. Una experiencia sin parangon, con un metalenguaje que no entiende de agujas ni substancias quimicas y que emplea el alma (a jirones) y la pasion (turbia pero irresistible) mas descarnadas como principales catalizadores-complice a la hora de disparar nuestras emociones. Imprescindible.

“Jar Of Flies”   (1994)

Mucho mas alla de ser un parentesis hacia su siguiente trabajo de estudio, “Jar Of Flies” continua con la tradicion renovadora del EP “Sap” y conforma otro ejercicio irrevocable de evolucion artistica en la obra de la banda. Con Mike Inez como nuevo bajista, Alice In Chains vuelven a sumergirse en las aguas calmadas de lo acustico, aunque esta vez suenan mas elaborados y magnificentes que nunca. Y notablemente mas sombrios. Grabado en tan solo una semana, “Jar Of Flies” es tood un ejercicio confesional. Si en “Facelift” abundaba la sangre joven, en “Sap” la sobriedad del que madura a la fuerza y en “Dirt” la tragedia orgiastica mas turbulenta, lo que nos ofrece aqui este mini-Lp es un paso mas en la cronica de una existencia al limite: la asuncion de los pecados, a traves de unos retratos de soledad, amargura y confusion. Momentos como “I Stay Away”, “Nutshell” o el sobresaliente single “No Excuses” hablan por si solos. Con el tandem vocal Staley-Cantrell rozando lo sublime y formacion enfrentandose a sus fantasmas con honestidad y una efectividad digna de elogio, “Jar Of Flies” permanece como otra de las paradas inexcusables en una discografia sin desperdicio.

“Alice In Chains”    (1995)

“In the darkest hole, you´ll be well advised not to plan my funeral before the body dies”. La criptica introduccion de “Grind” resulta toda una declaracion de principios a la hora de enfrentarse a “Alice In Chains”, tercer larga duracion del combo. Despues de asumir pecados, llega la hora de convivir con ellos y afrontar las consecuencias. Sin amilanarse, pero en constante busqueda de una liberacion que parece teñirse de negro en cada segundo. Eso y mucho mas es lo que nos ofrece esta maravilla. Entre frios pasajes de abnegacion (“So Close” y la fantastica “Shame In You”), estallidos de puro delirio (“Again”, “Head Creeps”, “Nothing Song”), crudos statements existenciales (“Grind”, “Over Now”) y preciosos interludios oniricos (deliciosa “Heaven Beside You”), Alice In Chains facturan su trabajo mas personal hasta la fecha. Una obra incomoda y apasionantemente lucida que, plasmando a la perfeccion el estado de salud de la banda, parece augurar un futuro turbio. Mucha negatividad en el album del perro tripode, pero tambien mucha belleza. De esa que duele, se clava en el alma y jamas te abandona. Un gelido -aunque reconfortante- abrazo como respuesta al mundo, acompañandote a traves de un hipnotico viaje descendente a la disconformidad mas letargica y fascinante. El desafio continuo de Staley y Cantrell, en forma de una docena de cuentos infantiles no aptos para todos los publicos. Dolor, melancolia y escarcha…

“Unplugged”         (1996)

Rodeados de velas y envueltos en una solemnidad mas propia de un velatorio que de un concierto de rock (acustico), Alice In Chains exponen el cadaver que muchos aseguraban ver en los autores de “Dirt” y facturan uno de los recitales mas intensos y especiales de los ultimos años. Una exhibicion magistral de lucidez crepuscular con sabor agridulce: aun resultando un show apabullante, en el que la banda multiplica el caracter intimo y sin estridencias plasmado en “Sap” y “Jar Of Flies”, la figura de Staley (demacrada y estatica, aun conservando intactos carisma y poderio vocal) parece augurar lo inevitable. Una extraña sensacion ante la cual el buen hacer de la banda y especialmente del inefable Cantrell, despeja cualquier tipo de incomodidad, reconduciendo el inicial sabor lugubre hacia caminos mas naturales y calidos. Alice In Chains desnudos y radiantes, desgranando lo mejor de su repertorio y rubricando -de nuevo- uno de los momentos definitivos de su leyenda.

“Music Bank”     (1999)

La recopilacion definitiva de Alice In Chains. Cerrando -tragica y providencialmente- una etapa en la historia del rock contemporaneo, “Music Bank” realiza un exhaustivo repaso a la carrera de una de las formaciones mas especiales de los ultimos veinticinco años, a traves de tres CD´s (mas uno con extras multimedias) con todo tipo de material imprescindible. Desde las demos pertenecientes a sus primeras sesiones como banda (especial mencion a temas como “Queen Of The Rodeo” y “Social Parasite”, entre el glam y el hard rock callejero) hasta la ultima cancion que el grupo grabara para este box-set (la desgarradora “Get Born Again”), pasando por todo tipo de material inedito, singles en toda regla, tomas en directo, caras b y temas cedidos para bandas sonoras (“A Little Bitter” y “What The Hell I Have”). Simplemente, todo lo que hizo de Alice In Chains una verdadera -y maldita- leyenda. Una caja retrospectiva de lujo ante la que enclenques lanzamientos como “Nothing Safe: Best From The Box” (1999) y “Greatest Hits” (2001) palidecen de forma escandalosa. Cuarenta y ocho pedazos de nuestras vidas, guardados bajo candado y conformando uno de los legados mas valiosos de la pasada decada. Epico.

PROYECTOS PARALELOS.

Mad Season “Above”  (1995)

Joya atemporal tan desconocida como reivindicable, “Above” supone la carta de presentacion -y despedida- de una de las aventuras ams emocionantes del rock de la pasada decada. Layne Staley, mas suelto y reflexivo que nunca, desprendido momentaneamente del peso de las cadenas de Alicia, Mike McCready (Pearl Jam), Barrett Martin (Screaming Trees) y el bajista Baker Saunders facturan un album que huia de cualquier tipo de revisitacion del manido sonido Seattle y fluia entre el blues mas reposado y el rock mas visceral y lisergico. “Above” es un vehiculo imprescindible para ahondar en la persona del añorado Layne: desde su conmovedora interpretacion vocal hasta sus cripticos textos, pasando por el artwork diseñado por el mismo. Cuatro tipos con problemas dando rienda suelta a su arte, libres de presiones y con un gigantesco lienzo en blanco sobre el que plasmar con naturalidad la cara mas bella de la amrgura y la soledad. Y conformando, como no podia ser de otro modo, una verdadera obra de arte. Escalofriantes piezas de la talla de “Wake Up” y “River Of Deceit” se dan la mano con enfermizas cronicas de almas en horas bajas (“X-ray Mind”, “Artificial Red”, “Lifeless dead”) y epicos cantos desde el lado oscuro (la instrumental “November Hotel”, “I Don´t Know Nothing” o la extraordinaria “Long Gone Day”, a medias junto al tambien turbulento Mark Lanegan), gestando un trabajo de culto destinado a perdurar (en silencio) en el tiempo. Uno de los rescates emocionales mas intensos del rock contemporaneo.

Layne Staley

22/08/67 – 05/04/02

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Sitio Web: aliceinchains.com y laynestaley.cl

Pantera. Discografia comentada.

August 14, 2008 By: Phil | 27 visitas Category: comentarios de discos

Todos tenemos un  pasado. Y Pantera antes de convertirse en el monstruo que reinvento el metal en los 90´s, tampoco iba a ser menos. Con su eterno colega Rex Brown y el histrionico vocalista Terry Glaze, Pantera grabaron tres discos de hard rock metalico de los mas impersonales y predecibles, donde los topicos y los homenajes-tributo-copia a sus bandas favoritas estaban a la orden del dia. “Metal Magic” (1983), “Projects In The Jungle” (1984) y “I Am The Night” (1985) conforman, deliberadamente, la discografia mas desconocida de nuestros protagonistas, todo un delirio de hair metal precipitado y macarra, fruto de cuatro jovenes que aspiraban a convertirse en los nuevos Motley Crüe. Las letras plagadas de cliches, titulos de canciones dignos de los mejores Spinal tap (“Ride My Rocket”, “Heavy Metal Rules!” o “Hot And Heavy”), mallas, tachas y crepados imposibles en una primera etapa de lo mas confusa que acabo por finiquitarse con la entrada de un nuevo voclaista, Mr Philip Anselmo, y con un cuarto disco, el igualmente excesivo e indifinido “Power Metal” (1988), que -si bien no les supuso un gran salto cualitativo en su propuesta- les facilito el fichaje con un sello (East West) que seria testigo de la inminente y explosiva evolucion de la banda.

“Cowboys From Hell”   (1990)

Un nuevo punto de partida. tras siete años haciendo los deberes, Pantera se hacian mayores y facturaban el album de su verdadera confirmacion, convirtiendose instantaneamente en uno de los grupos mas interesantes del emergente panorama del metal de los 90´s. Y es que, aun ligeramente irregular “Cowboys From Hell” supone una autentica revolucion en el seno de la banda: una base ritmica abrumadora y perfectamente conjuntada, textos que (al fin!) huyen de lo previsible, una voz de lo mas versatil y, por encima de todo, unas guitarras que combinan la laceracion mas asesina con una frescura digna de los mejores maestros. Con el bueno de Dimebag Darrell como principal protagonista, Pantera daban un paso de gigantes y redefinian su sonido hacia un enfoque mas rompedor que nunca, aun todavia acarreando algo de lastre ochentero, desgranando un repertorio que haria palidecer a su antiguo material: “Domination”, “Primal Concrete Sledge”, “Cemetery Gates, “Heresy” o la homonima “Cowboys From Hell” tienen un lenguaje propio, hablan por si solas y se presentan en sociedad frunciendo el ceño y con ganas de romper con todo. Con un album asi, el futuro de la formacion se auguraba de lo mas interesante.

“Vulgar Display Of Power”    (1992)

Haciendo honor a su titulo, el nuevo disco de Pantera es una apabullante exhibicion de poder, hostilidad y locura. Un puñetazo en la cara dispuesto a despertar a los mas dormidos con una brutal leccion de metal para las nuevas generaciones. Tan influyente como falto de compromisos, “Vulgar Display Of Power” continua las pautas trazadas por “Cowboys From Hell”, pero mejora su propuesta con unos esquemas mas claros y libres de trabas. Por un lado la maquinaria de Vinnie Paul y Rex Brown suena mas solida que nunca, mientras Darrell continua sacando el mejor partido de las seis cuerdas, explorando -y explotando- su instrumento a traves de algunos de los riffs mas memorables creados en la pasada decada. Anselmo, por su lado, se convierte en el portavoz del nuevo metal, con una cara ( nada amable) y una actitud (agresiva y mandataria, casi militar), predicando integridad a traves de la fuerza, la individualidad y unas letras tan maduras como enloquecidas. Himnos del calibre de “A New Level”, “Mouth For War”, “walk”, Fucking Hostile”, “This Love” o “Rise” dan cuerpo a un album que -al igual que su predecesor- reserva su mas efectiva municion para su primera mitad, disparando a placer sobre el desprevenido oyente y masacrando todo lo que encuentra a su paso. Uno de los trabajos mas influyentes del metal de los ultimos añosy, por ende, una de las cimas crativas de Pantera.

“Far Beyond Driven”   (1994)

En su afan por ser mas poderosos que nadie, los tejanos decidian rizar el rizo (y de que manera!) facturando el que es sin lugara dudas el trabajo mas extremo de su carrera. Si en “Vulgar Display Of Power” alcanzaban su cenit creativo, con “Far Beyond Driven” tocaban techo en lo que a agresion y brutalidad se refiere. Mas burros, sucios y blasfemos que en anteriores episodios, Pantera daban rienda suelta a su faceta mas destroyer y facturaban once autenticas pildoras de desafiante y saturado metal donde todo podia pasar (junto a ellas la anecdotica cover del “Planet Caravan” sabbatiano como un ironico analgesico recetado demasiado tarde). Momentos con innegable pegada comercial (“Five Minutes Alone”, “I´m Broken”) se dan la mano con nuevas declaraciones de principios (explosivas “Becoming” y “Strenght Beyond Strenght”), bestiales manifestaciones de una obscenidad irrenda (“Use My Third Arm”, “Slaughtered”, “Good Friends And A Bottle Of Pills”) y pasajes de envenenada epica metalica (“Hard Lines, Sunken Cheeks”, “25 Years”, “shedding Skin”) dan vida a un trabajo robusto y provocador que , aparte de redefinir la obra del cuarteto, dejaba clara la posicion de pesos pesados de sus protagonistas. Toda una viciosa y aplastante obra maestra que, a fecha de hoy, sigue sonando tan insultantemente demoladora como siempre. Saludad a los reyes. Los nuevos reyes. Mas fuertes que todo.

“The Great Southern Trendkill”   (1996)

Sin nada que demostrar, y realizadas ya todas las piruetas inimaginables, Pantera facturaban un trabajo que, si bien no puede compararse con sus tres anteriores obras de estudio, resulta de lo mas entretenido. “The Greatest Southern Trendkill” es una obra algo irregular, pero su voluntad de navegar por todo tipo de aguas es digna de mencion. Ya no se trata de facturar el-disco-mas-agresivo-e-innovador; ahora es el momento de tomarse las cosas con un poco de calma y evitar la caricatura explorando terrenos menos predecibles. Y si trallazos  como “TGST”, “war Nerve” o “Suicide Note Pt.2″ podian recordar temas peteritos, momentos mas clasicos como las sabbatianas “Drag The Water” y “The Underground In America”, los medios tiempos “10s” y “Floods” o la extraordinaria balada “Suicide Note Pt.1″ reducian -solo ligeramente- el nivel de violencia y decibelios para mostrarnos la otra cara de esta inimitable formacion, resultando una sorpresa de lo mas agradable.

“Official Live: 101 Proof”     (1997)

Aun siendo unos musicos solidos como rocas, los Pantera en su formato en directo siempre han sido una ruleta rusa: dependiendo del dia (o mas bien: de las adicciones personales de nuestros cuatro amiguitos) podias asistir a un show absolutamente demoledor o  a una velada de lo mas vergonzante, “101 Proof” se encarga de dejar alto el pabellon y recoge un buen puñado de temas pertenecientes a los mejores momentos de su ultimo tour, conformando un greatest hits en vivo de lo mas recomendable. Basado practicamente en sus dos mejores discos (me refiero por supuesto a “Vulgar Display of power” y “Far Beyond Driven”), el repertorio de “101 Proof” muestra a unos Pantera sin apenas rivales, pulverizando al personal con algunos de sus mas poderosos himnos: desde “A New Level” hasta “Fucking Hostile” pasando por “Five Minute Alone”, “Becoming”, “War Nerve”, el medley “Domination/Hollow” o la necesaria “Cowboys From Hell”. Un best of del infierno con un par de temas ineditos grabados en estudio (las testimoniales “Where You Come From” y “I Can´t Hide”) destinado a hacer las delicias de todo buen fan.

“Reinventing The Steel”    (2000)

cerrando el circulo, el tristemente ultimo trabajo de los cuatro vaqueros del infierno continuaba con el mismo animo de “The Great Southern Trendkill” (es decir, no demostrar nada a nadie), pero se saldaba con un resultado mucho mas satisfactorio. Con una orientacion algo mas clasica que, espejismos aparte, podria llegar a emitir -en espiritu- a la primerisima etapa de la banda, Pantera reinventaban su metal potenciando cierto enfoque hard rockero a la vez que suavizaban la agresion en favor de estructuras mas predecibles (y para nada desdeñables). Si en su anterior trabajo de estudio exploraban las atmosferas mas oscuras y reptantes, en “Reinventing The Steel” Pantera daban marcha atras a un sonido mas basico y para nada falto de posibilidades. Momentos como “Goddam Electric”, “Revolution Is my Name”, “Hellbound” o la aspera “We´ll Grind That Axe For A Long Time” no podran compararse a sus clasicos noventeros, pero resultan un mas de plausible ejercicio de reinvencion tras casi veinte años de carrera.

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Sitio web de Pantera

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Rammstein. Discografia comentada.

June 24, 2008 By: Phil | 23 visitas Category: comentarios de discos

Piedra a piedra, golpe a golpe, los teutones Rammstein se han labrado, a base de constancia y verdadero talento, un puesto de honor entre los garndes del metal.

Herzeleid (1993)

Como todo disco de debut lo que nos ofrece “Herzeleid” (pena del corazon) no es mas que la expresion mas pura, ruda y de¡irecta de unos Rammstein que, sin ocultar sus mas que vevidentes fuentes de inspiracion, apuntan maneras y un futura mas que prometedor con su particular (y alternativa) apuesta metalica. Riffs cortantes, bases ritmicas machonas y efectivas, textos escupidos en aleman, una portada que es el colmo de lo gay y una actitud agresiva que deja entrever un humor negro a prueba de bombas. Cortes tan apabullantes como “Wolt Ihr Das Bett In Flammen Sehen” (¿quieres ver la cama en llamas?), “Ashe zu Ashe” (ceniza a las cenizas), “Heirate Mich” (casate conmigo) 0 el brillante single “Du Riescht So Gut” (hueles tan bien) son de lo mas destacados del album, combinando metal industrial con elementos electronicos bailables, mientras qie piezas como la epica balada “Seemann” (marinero) o el monolitico himno “Rammstein” aportan nuevos matices a una personalidad solida como una roca, aunque todavia por pulir.

Sehnsucht (1997)

Haciendo honor al titulo de su segundo trabajo, los Rammstein de “Sehnsucht” (nostalgia) hacen alarde de voracidad y ansia extrema y realizan un salto de gigante respecto a su debut, creciendo notablemente en todos los sentidos y facturando una obra referencial del metal de finales de la pasada decada. Literalmente con “Sehnsucht” los teutones consiguen un estilo propio, una potente coleccion de nuevas canciones y un exito sin precedentes en todo el mundo, menos aqui como siempre… Encuentran su sello propio e inconfundible en momentos tan celebrados como “Tier” (Bestia), “Bück Dich” (Agachate), la teatral “Spiel Mit Mir” (Juega conmigo), “Bestrafe Mich” (Castigame) o los impresionantes sencillos “Engel” y “Du Hast”. Un pequeño gran clasico.

Mutter  (2001)

La obra maestra de Rammstein. Siguiendo las directrices de “Herzeleid”, “Mutter” supone un nuevo paso adelante en la trayectoria de los berlineses, conformando para mi su mejor trabajo hasta ahora. Mas accesibles en terminos generales, aunque musicalmente mas elaborados que en anteriores entregas. “Mutter” consolida definitivamente a los germanos con una formula (¿Electro-metal? ¿Rock alternativo industrial?) que continua buscando horizontes sin perder ni un apice de personalidad. Rammstein juegan con todo tipo de matices, reconstruyen y enriquecen su sonido y facturan una obra mayuscula en todos los sentidos. Con temas tan rompedores como la inicial “Mein Hertz Brennt” todo un epico ejercicios con ritmos arabigos, las aplastantes “Links 234″ , “Ich will” y “Feuer Frei!”, la himnica “Mutter” con un riff central que recuerda sospechosamente al de “The Unforgiven” de Metallica, la viciosa “Rein Raus” o la apoteosica “Sonne”, no hay lugar a dudas “Mutter” nos presenta a una banda en estado de gracia exprimiendo al maximo su potencial y facturando un album sencillamente imprescindible.

Reise Reise (2004).

Cuando muchos apuntaban a la repeticion de esquemas como algo inevitable tras la brillante resaca de “Sehnsucht” y “Mutter”, los teutones metalicos mas internacionales desde Scorpions sorprenden a propios y extraños con “Reise Reise”, un album en el que, contra todo pronostico, han reiventado su envite, confeccionando su album mas cercano a las sonoridades rock. Tambien es el mas variado, pero recuerda a los Rammstein de siempre. Ahi estan momentos tan perturbadores como “Mein Teil” y “Stein um Stein”, la oscura fabula “Morgenstern”, baladas (si, baladas) tan redondas como “Amour” o la emocionante “Ohne Dich”, el brillante experimento acustico “Los” o los pegadizos anti-himnos “Amerika” y “Moskau” para comprobarlo. Los Rammstein parecen haberse aburridos del metal mas machacon y han decidido abrirse paso por nuevos territorios aun por explorar, lo cual es algo de agardecer en los tiempos que corren, donde reincidir en formulas exitosas es lo mas socorrido. Rammstein exploran, evolucionan y disfrutan con ello, y eso se nota.

Rosenrot (2005)

¿El album mas trabajado de Rammstein?, desde luego, pero tambien el mas asequible, para todos los publicos. Otra vuelta de tuerca mas a un sonido que no cansa, desaparecen teclados angustiosos para dejar paso a unas guitarras realmente afiladas. La inicial “Benzin” nos pone a todos en su sitio, la vacilada de cantar en castellano con “Te Quiero Puta!” ademas con ritmo de mariachi, la seria “Mann Gegen Mann” con su atrevido video, las melodicas y relajadas “Rosenrot” y “Wo Bist Du”, y hasta alguna colaboracion con Charleen Spiterit (Texas) en “Stirb Nicht Vor Mir Don´t Die Before I Do” sin olvidar la intensa “Feuer Und Wasser”. Un trabajo que nos deja con ganas de mas.

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No me puedo resistir a poner otro

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Tool. Discografia comentada.

June 19, 2008 By: Phil | 17 visitas Category: comentarios de discos

Bien, entremos en el universo de Tool. Una banda que no tiene terminos medios, o la amas o la odias, segun los musicos una banda que para entenderla se recomienda el uso de lentes estroboscopicas para una mejor, y mas clara, resolucion de los enigmas propuestos en cada uno de sus obras.

Opiate (1992)

Como primer paso oficial en la carrera de Tool, “Opiate” resume en su corto minutaje la faceta mas agresiva, cavernicola y sin florituras de la banda. Metal oscuro e imaginativo, con textos directos y un sonido monolitico que dejaba entrever una personalidad que daria que hablar un un futuro inmediato. Canciones sonando tan aplastantes como “Jerk Off” y “Part Of Me” (ambas en directo) como epicos, “Hush” y muy especialmente “Opiate”. Este EP es un documento imprescindible a la hora de conocer las raices de una de las bandas mas influyente de los ultimos años.

“Undertow” (1993)

Palabras mayores. Con “Undertow”, Tool acaban por encontrar la mejor definicion a su obra, perfilando de manera sobresaliente una identidad unica e inimitable que igual se basaba en el metal menos arquetipico como en otras disciplinas (tanto artisticas como filosoficas) y que, mas que apuntar maneras, instauraba una nueva forma de ver las cosas en el agonizante panorama alternativo de la epoca. Sofocantes y pesadas, las canciones de “Undertow” suponen un exhaustivo tratado sobre el control – por activa y por pasiva -, ya sea en forma de feroz critica a las instituciones militares en “Intolerance”, la adiccion a las drogas “Sober” y “Undertow” o los abusos sexuales a menores “Prison Sex”. Si se suma todo eso a un envoltorio visual de lo mas atractivo, entonces tendremos toda una obra referencial.

“Aenima” (1996)

Abiertas todas las puertas, Tool facturan lo que es sin lugar a dudas su obra cumbre. Un trabajo complejo y denso, apasionado y cerebral, en el que todo vale y con el que la banda toma el relevo generacional a idolos personales de la talla de King Crimson o Pink Floyd. “Aenima, doce años despues de su edicion, continua resultando tan provocador e irresistible. Himnos tan poderosos como “Eulogy”, “H”, “Third Eye”, “Stinkfist” o “Aenema”, al lado de gamberradas superlativas del calibre de “Die Eier Von Satan” o la celebre “Message to Harry Manback” son solo algunos de los momentos mas destacados de un album en que nada sobra y donde definitivamente Tool forjaban su leyenda como uno de los nombres imprescindibles del metal de los 90´s.

“Salival”  (2000)

Tool hacian babear a sus fans mas hambrientos ante la esperadisima secuela de “Aenima” con esta golosina plagada de material inedito. Por supuesto el artefacto cumpliria su objetivo y los fans salivarian como locos creyendo estar saboreando un sabroso filete, cuando en realidad lo que tenemos entre manos es un refrito de lo mas irregular. De acuerdo, piezas como “Merkaba”, la simpatica “Maynard´s Dick” o las versiones de Led Zeppelin y Peach (anterior grupo del bajista Justin Chancellor) no estan nada mal, y las tomas en directo de tomas como “Third Eye” o “Pushit” suenan como tienen que sonar, pero en general hablamos de un producto sin gracia ni concepto destinado a cubrir un espacio de tiempo de la manera mas facil posible.

“Lateralus”  (2001)

“Lateralus” nos devuelve a una banda plenamente asentada en un sonido y una filosofia artistica de la que son ya todo un referente. Un disco 100% Tool, con todos sus defectos y virtudes. En el apartado positivo, su rock progresivo, continua ofreciendonos grandes momentos, con un buen puñado de canciones para el recuerdo, “Lateralus”, “The Grudge” y “Parabola”; pero por otro lado, el cuarteto empieza a abusar de la repeticion de esquemas y a dar mas cuenta que nunca de sus delirios de grandeza. Y es que si de algo peca “Lateralus” es de reultar aburridamente trascendental. El cinismo y el humor negro apenas se dejan entrever en un trabajo que se toma demasiado en serio y que, mas alla de sus poderosas atmosferas, bromas de medio pelo y textos milimetricamente calculados, resulta tan denso y retorcido que acaba empachando.

“10 000 Days”  (2006)

Tras la saturacion de “Lateralus”, Tool deciden levantar el pie un poco del acelerador karmico y facturan un trabajo que, si bien continua con los dictamenes de su predecesor, resulta menos empalagoso en lineas generales. “10 000 Days” deja lo divino a un lado y enfoca su tercer ojo sobre aspectos mas humanos, pero,  mas o menos, viene a ofrecer una nueva dosis de mas-de-lo-mismo en el universo Tool. Lo cual puede ser algo muy garnde o un toston, segun ciertos puntos de vista. Pero como soy una persona positiva, no dejare de señalar que algunos de los mayores aciertos de este nuevo album, la portada aparte, vienen dados por los momentos que mejor remiten a su epoca de los 90´s; ahi tenemos piezas tan energicas como “The Pot” o “Rosetta Stone” junto a momentos de mayor dimension epica: el tandem “Wings For Marie”/”10 000 Days” o la intensa “Right In Two”, conformando la columna vertebral de un trabajo que, aun irregular, todavia es capaz de ofrecer un nivel de lo mas aceptable. Y eso tras 17 años de carrera, puede considerarse todo un triunfo.

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He elegido “Stinkfist” porque es mi favorita de esa obra de arte que es “Aenima”, a parte es la que estaba sonando mientras terminaba….

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Pearl Jam. Discografia comentada

June 04, 2008 By: Phil | 59 visitas Category: comentarios de discos

Bueno, pues queria empezar esta nueva seccion de comentarios de discos con uno de mis grupos favoritos.

Espero que os mole.

TEN (1991)

La banda sonora de mis 20 años. Y es que todo en este album encaja en la definicion de magistral: textos de una amarga poesia, guitarras enmarañadas y envolventes, una seccion ritmica asfixiantemente solida y, por encima de todo, la voz de Eddie Vedder convirtiendo temas como “Alive”, “Even flow” o “Jeremy” en verdaderos himnos de catarsis generacional. Mas alla de su titulo, un autentico diez

Vs (1993)

El 2º album para una banda siempre es complicado, no hay que repetir lo del 1º ni tampoco cambiarlo todo, en fin….Si “Ten” les encumbro como referentes de una generacion, su nueva obra no tenia la minima intencion en poner las cosas faciles a nadie. Es por ello que “Vs” recurre a un sonido mas crudo y casi punk, y nos brinda con algunas de las composiciones mas burras de su repertotio, “Animal” “Go”, “Blood”, poderosas melodias, “Rearviewmirror” “Ederly woman…”, y singles de epicas proporciones como “Daughter” y “Dissident”. Pearl Jam contra el mundo, mas espontaneos que en su debut, consolidando su estatus mas alla de la etiqueta de grupo de moda. Muy grande.

VITALOGY (1994)

Preciosa portada y 3º obra maestra para el final de una etapa ya que supone el trabajo mas arriesgado de la banda por la voluntad de intentar no repetirse. Siguen habiendo himnos marca de la casa, “Better man” “Corduroy”, enloquecidos momentos punk, “Spin the black circle”y crudas declaraciones de intenciones, “Not for you” “Last exit”. Sin nada que demostrar a nadie, facturan otra obra referencial.

NO CODE (1996

El album de la discordia o una pequeña obra de arte? El nuevo trabajo confirmaba la madurez de la banda musical con una serie de temas que igual bebian del maestro Neil Young, como se perdian en una espiritualidad inedita hasta la fecha. Para mi es una maravilla, es imposible dejar de sentir cariño por un artefacto tan entrañable como este.

YIELD (1998

Llegamos a tierra de nadie, y es que aun siendo un buen disco , supone el 1º bajon de la banda.De todos modos momentos como “Given to fly”, “Whislist”, “Faithfull” o las energicas “Brain of J” y “Do the evolution” no deberian pasarse por alto.

LIVE ON TWO LEGS (1998)

Quizas para compensar el ligero bache de “yield”, editan ese mismo año su 1º disco en directo oficial. Recoge tomas en vivo del tour de dicho trabajo: desde la infecciosa “Corduroy” a la potente “Fuckin´up” de Neil Young, este directo resulta de escucha obligatoria si te gusta Pearl Jam.

BINAURAL (2000)

Un album que empieza con 3 pildoras del calibre de “Breakerfall”, “God´s dice” y “Evacuation” no puede ser un mal album. Pearl Jam solo necesitan mantener su honestidad e inquietud intactas para seguir adelante. Canciones como “Nothing as it seems”, “Insignificance” o “Light year” estan ah para probarlo. Disco discreto aunque con el tiempo acabo siendo uno de mis favoritos.

RIOT ACT (2002

Pulgares arriba, contra todo pronostico graban un mas que notable trabajo que haria olvidar de un plumazo los ejercicios continuistas de sus dos ultimas entregas. Asistimos a una reescritura de las pautas del innovador “Vitalogy”, salvando las distancias. “Love boat captain”, “Thumbing my ways”, “Save you” o las prodigiosas “I am mine” y “You are” son solo un puñado de ejemplos en un album lleno de grandes momentos.

LOST DOGS (2003)

Aplastante recopilacion de rarezas del grupo de Seattle, un best of de su material menos accesible, de mano de piezas tan memorables como “Footsteps”, “Wash”, “4/20/02″ (dedicada a la memoria del recien fallecido Layne Stanley) y versiones del calibre de “Leaving here”, “Don´t gimme no lips” o “Last kiss” y el mega himno por excelencia de la banda “Yellow ledbetter”.

PEARL JAM (2006)

Su mejor trabajo desde “Vitalogy” ? Posiblemente, seco directo y agresivo, este album no se anda por las ramas y nos devuelve la cara mas vibrante del quinteto norteamericano. Alegatos antibelicistas, fabulas de superacion eindividualismo se hacen notar a traves de una serie de composiciones que huelen a pequeños clasicos inmediatos. Solo nos que da esperar el siguiente trabajo confiando que con Pearl Jam el futuro del rock (alternativo o no) sigue estando a salvo.

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